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viernes, 8 de junio de 2018

La liturgia diaria meditada - Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón (Lc 2,41-51) 09/06



Sábado 09 de Junio de 2018
El Inmaculado Corazón de María
(MO). Blanco

La fiesta del Inmaculado Corazón de María se celebra el sábado después de Corpus Christi. La Fiesta del Sagrado Corazón es el día anterior (viernes). La Iglesia celebra las dos fiestas en días consecutivos para manifestar que estos dos corazones son inseparables.  María siempre  nos lleva a Jesús. 

La fiesta del Corazón Inmaculado de María fue oficialmente establecida en toda la Iglesia por el papa Pío XII, el 4 de mayo de 1944, para obtener por medio de la intercesión de María "la paz entre las naciones, libertad para la Iglesia, la conversión de los pecadores, amor a la pureza y la práctica de las virtudes".

El Papa Juan Pablo II declaró que la conmemoración del Inmaculado Corazón de María, será de naturaleza "obligatoria" y no "opcional". Es decir, por primera vez en la Iglesia, la liturgia para esta celebración debe de realizarse en todo el mundo Católico. .

Antonio era un religioso de los canónigos regulares de san Agustín, hasta que, impresionado por el martirio de cinco franciscanos, ingresó en esa orden. Luego conoció a san Francisco de Asís, y comenzó a predicar por toda Italia. Fue profesor de teología en Bolonia y provincial de los Franciscanos. Predicaba contra la avaricia y la usura, y tenía fama de obrar milagros en favor de los pobres y oprimidos. Murió en Padua en 1231, y su tumba es desde entonces lugar de peregrinación.

Antífona de entrada          Sal 12, 6
Mi corazón se alegra porque me salvaste; cantaré al Señor porque me ha favorecido.

Oración colecta     
Dios nuestro, que preparaste en el Corazón de la Virgen María una morada digna del Espíritu Santo, concédenos, por su intercesión, la gracia de ser también nosotros templos de tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo...

Oración sobre las ofrendas        
Escucha, Señor, las plegarias de tus fieles y recibe las ofrendas que te presentamos en honor de santa María, Madre de Dios; que ellas sean agradables a tus ojos y nos obtengan el auxilio de tu protección. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Lc 2, 19
María conservaba estas cosas y las meditaba en su corazón.

Oración después de la comunión
Señor y Dios nuestro, en esta celebración de la Madre de tu Hijo, te pedimos que la participación en los misterios de la redención eterna nos conceda experimentar la abundancia de tu gracia y nos lleve a la plenitud de tu salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Lectura        Is 61, 9-11
Lectura del libro de Isaías.
La descendencia de mi pueblo será conocida entre las naciones, y sus vástagos en medio de los pueblos: Todos los que los vean reconocerán que son la estirpe bendecida por el Señor. Yo desbordo de alegría en el Señor, mi alma se regocija en mi Dios. Porque él me vistió con las vestiduras de la salvación y me envolvió con el manto de la justicia, como un esposo que se ajusta la diadema y como una esposa que se adorna con sus joyas. Porque así como la tierra da sus brotes y un jardín hace germinar lo sembrado, así el Señor hará germinar la justicia y la alabanza ante todas las naciones.
Palabra de Dios.

Comentario
El profeta grita su alegría por estar “vestido por Dios”, porque Dios lo ha tomado y lo ha hecho suyo. Ha sido Dios quien tomó esta iniciativa. Y nosotros, ¿nos dejamos “vestir” por Dios?

(Sal) 1Sam 2, 1. 4-8
R. Mi corazón se regocija en el Señor, mi salvador.

Mi corazón se regocija en el Señor, tengo la frente erguida gracias a mi Dios. Mi boca se ríe de mis enemigos, porque tu salvación me ha llenado de alegría. R.

El arco de los valientes se ha quebrado, y los vacilantes se ciñen de vigor; los satisfechos se contratan por un pedazo de pan, y los hambrientos dejan de fatigarse; la mujer estéril da a luz siete veces, y la madre de muchos hijos se marchita. R.

El Señor da la muerte y la vida, hunde en el abismo y levanta de él. El Señor da la pobreza y la riqueza, humilla y también enaltece. R.

Él levanta del polvo al desvalido y alza al pobre de la miseria, para hacerlos sentar con los príncipes y darles en herencia un trono de gloria. R.

Aleluya        Jn 10, 27
Aleluya. “Mis ovejas escuchan mi voz, yo las conozco y ellas me siguen”, dice el Señor. Aleluya.

Evangelio     Lc 2, 41-51
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Los padres de Jesús iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua. Cuando tuvo doce años, subieron ellos como de costumbre a la fiesta y, al volverse, pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo sus padres. Pero creyendo que estaría en la caravana, hicieron un día de camino, y le buscaban entre los parientes y conocidos; pero al no encontrarle, se volvieron a Jerusalén en su busca. 

Y sucedió que, al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles; todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas. Cuando le vieron, quedaron sorprendidos, y su madre le dijo: «Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando». Él les dijo: «Y ¿por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?». Pero ellos no comprendieron la respuesta que les dio. Bajó con ellos y vino a Nazaret, y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón.
Palabra del Señor.

Comentario
Desde su infancia, Jesús ha mostrado cuál es su misión: Estar en las cosas del Padre. En el mismo lugar que María tuvo que buscarlo alguna vez, ahora nos toca a nosotros: Justamente allí, “en las cosas del Padre”. ¿Y cuáles son esas “cosas del Padre”? Vivir, expresar y defender la vida humana son los asuntos del Padre.

Oración introductoria
Dios nuestro, Tú que has preparado en el corazón inmaculado de la Virgen María una digna morada al Espíritu Santo, haz que por su intercesión, llegue a ser templo digno de tu gloria.

Petición
Espíritu Santo, dame la fortaleza para cumplir la voluntad de Dios. 

Meditación 

Hoy celebramos la memoria del Corazón Inmaculado de María. Un corazón sin mancha, lleno de Dios, abierto totalmente a obedecerle y escucharle. El corazón, en el lenguaje de la Biblia, se refiere a lo más profundo de la persona, de donde emanan todos sus pensamientos, palabras y obras. ¿Qué emana del corazón de María? Fe, obediencia, ternura, disponibilidad, espíritu de servicio, fortaleza, humildad, sencillez, agradecimiento, y toda una estela inacabable de virtudes.

¿Por qué? La respuesta la encontramos en las palabras de Jesús: «Donde está tu tesoro allí estará tu corazón» (Mt 6,21). El tesoro de María es su Hijo, y en Él tiene puesto todo su corazón; los pensamientos, palabras y obras de María tienen como origen y como fin contemplar y agradar al Señor.

El Evangelio de hoy nos da una buena muestra de ello. Después de narrarnos la escena del niño Jesús perdido y hallado en el templo, nos dice que «su madre guardaba todas estas cosas en su corazón» (Lc 2,51). San Gregorio de Nisa comenta: «Dios se deja contemplar por los que tienen el corazón purificado». ¿Qué guarda María en su corazón? Desde la Encarnación hasta la Ascensión de Jesús al cielo, pasando por las horas amargas del Calvario, son tantos y tantos recuerdos meditados y profundizados: la alegría de la visita del ángel Gabriel manifestándole el designio de Dios para Ella, el primer beso y el primer abrazo a Jesús recién nacido, los primeros pasos de su Hijo en la tierra, ver cómo iba creciendo en sabiduría y en gracia, su “complicidad” en las bodas de Caná, las enseñanzas de Jesús en su predicación, el dolor salvador de la Cruz, la esperanza en el triunfo de la Resurrección... 

Pidámosle a Dios tener el gozo de amarle cada día de un modo más perfecto, con todo el corazón, como buenos hijos de la Virgen.

Oración (acto de consagración al Inmaculado Corazón de María)

Oh, Virgen mía, Oh, Madre mía, yo me ofrezco enteramente a tu Inmaculado Corazón
y te consagro mi cuerpo y mi alma, mis pensamientos y mis acciones.
Quiero ser como tú quieres que sea, hacer lo que tú quieres que haga.
No temo, pues siempre estás conmigo.
Ayúdame a amar a tu hijo Jesús, con todo mi corazón y sobre todas las cosas.
Pon mi mano en la tuya para que esté siempre contigo. Amén.

Devoción de los Cinco Primeros Sábados: 

Es una devoción al Corazón de María. En diciembre de 1925, la Virgen se le apareció a Lucía Martos, una de las tres pastorcitas vidente de Fátima, y le dijo: 

"Yo prometo asistir a la hora de la muerte, con las gracias necesarias para la salvación, a todos aquellos que en los primeros sábados de cinco meses consecutivos, se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen la tercera parte del Rosario, con intención de darme reparación".  

Junto con la devoción a los nueve Primeros Viernes de Mes, ésta es una de las devociones más conocidas.

Propósito
Que como María también nuestra vida sea un peregrinar en la fe cuando no entendamos los por qué de la vida y ofrecer un misterio del rosario por un miembro de mi familia que esté alejado de la Iglesia.

Diálogo con Cristo
Señor Jesús, la angustia que pasó la santísima Virgen al no encontrarte es la peor pesadilla de cualquier padre de familia. Qué difícil debe haber sido para ella el no entender tu aparente indiferencia a su sufrimiento. Permíteme crecer en tu gracia para que, al igual que María, sepa aceptar la angustia o el dolor, sin dejar mi oración, confiando siempre en tu Divina Providencia. 

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